Maternidad


Maternidad


Soy consciente que es muy prepotente dar consejos, por qué quién soy yo para dar un consejo a nadie, sin embargo, con mis amigas sí me atrevo a dar lo que yo llamo «consejos de vida» basados solo en mi experiencia en la vida.

Uno de esos consejos que me atrevo a dar es que no hace falta ser madre porque estamos completas antes de serlo.

Sé que seguro me criticarán, pero solo se debería ser madre sabiendo la verdad de la maternidad, y no solo porque nos lo tatúan en la mente desde que somos pequeñas, como si ese fuera el único camino para sentirnos realizadas.

A todos nos presionan para tener pareja
Después para que nos casemos.
Para que tengamos hijos… etc.

Pero cuidado con vivir cualquiera de esas experiencias distinto a lo convencional.
Como vivir con tu novio sin casarte.
O tener un hijo sin un padre.

Ser madre es duro, porque un hijo no es un libro que puedas dejar en una estantería cuando te cansas, o que puedas devolver si decides que no es lo que esperabas.

No puedes dejar de ser madre.
Eres madre y lo eres para siempre.

Y aunque puede salir bien, también puede salir regular.

Reconozco que tengo una hija estupenda, muy buena niña, estudiosa, responsable, que ahora come y duerme bien, aunque no siempre fue así, que no me da disgustos de momento, y que estoy segura que es feliz.

Pero en sus tres primeros años de vida se ponía malita TODAS las semanas, y mis padres tuvieron que viajar muchas veces para darme soporte, porque me vine a vivir a Madrid y aquí estoy bastante sola.

Además soy madre soltera, y no fue una circunstancia elegida sino sobrevenida por las circunstancias.
Fue complicado para mi y no fue fácil para mi familia.

Así que mi «consejo de vida» es que no hace falta ser madre (soltera o no) salvo que tengas clarísimo que significa de verdad ser madre.

No suelen contarnos la verdad sobre la maternidad.
Solo tenemos una idea más bien platónica sobre ser madre.
Yo quería serlo desde los 19 años, siempre me han encantado los niños, pero pensaba que tener un hijo era como las fotos de Anne Gedes.
Nada más lejos de la realidad.

Cuando estaba a punto de dar a luz, una compañera que ya era madre me dijo la verdad: que no iba a gustarme nada, al menos el primer mes, porque no sabes ser madre, es agotador y no tienes tiempo ni para darte una ducha.
Me acordé de ella tanto, que ahora yo repito esa misma frase a mis amigas, para que no se sientan mal cuando les pase a ellas, porque nos ha pasado a todas.

Así que cuando alguien de mi entorno cercano habla de que quiere tener un hijo siempre les pregunto:
¿seguro?
Y siempre me miran mal.

Siempre digo que cuando eres madre conoces lo que es sentir el amor verdadero, pero que se trata de una experiencia brutal y además es para siempre, así que no es algo que debas decidir a la ligera, porque es algo de lo que no te puedes arrepentir.

Los hijos te roban sin querer tu vida.
Ya nunca volverás a ser dueña de tu tiempo.

Tu cuerpo cambiará.

No volverás a dormir de tirón durante mucho tiempo.

Tendrás preocupaciones para siempre.

Podría escribir un montón de cosas que he dejado de hacer desde que soy madre, y lo duro que ha sido ser madre soltera.

Seguro que también podría escribir otro montón de cosas bonitas que he compartido y que comparto con mi hija.
Pero este «consejo de vida» solo pretende que te mires al espejo y seas consciente de que ya eres feliz sin haber sido madre.

A pesar de todo, tener a mi hija es algo de lo que no me arrepiento.

Y es sin duda lo más bonito que me ha pasado en la vida.

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