
Carrie Bradshaw fue mi inspiración.
Reconozco que cuando empecé a ver Sexo en NYC no solo descubrí una serie de amigas solteras, super glamurosas, que compartían sus historias desde mi ciudad favorita, sino que además una de ellas llevaba la vida que yo quería vivir.
Yo tenía veintitantos y, aunque ya era enfermera y no tenía nada en común con la protagonista, soñaba con ser ella.
Me habían regalado un mac y me gustaba soñar que podía escribir como ella.
He dedicado horas a escribir imaginando que ese sería mi trabajo.
Vivir de escribir columnas en una revista de tirada nacional importante.
Solo he estado suscrita a una revista en mi vida y me hacía ilusión hasta cuando publicaban mis tuits haciendo referencia a alguno de sus artículos.
Trabajaba en otro puesto en la misma empresa en la que trabajo, y aunque he progresado y me sigue gustando, me gusta pensar que podría vivir de escribir, pero las facturas pesan mucho.
Cuando pienso en cómo me gustaría que fuera mi vida me veo como entonces, en un sofá, con una taza de café en la mesita, mi mac y teniendo plazos de entrega para contar «mis historias»
Creo que en la vida cotidiana estaría todo aquello que me gustaría contar.
Y con esas cosas sencillas sería feliz.
Y si eso me permitiera vivir en una gran ciudad, tener una terraza y pagar las facturas, creo que sentiría que mi vida merece la pena.
Sería genial poder vivir ese sueño, de momento escribir este blog forma parte de ese sueño y saber que al menos tú me lees me hace sentir que estoy un paso más cerca.
Creo que si puedo soñarlo podré vivirlo.
Algún día te escribiré desde mi terraza y compartiré contigo mis vistas, estoy a punto de alcanzarlo.
¿Y tú sabes qué o quién fue tu inspiración?
Deja un comentario