A veces hay que saber pasar página.



A veces hay que pasar página.
No es fácil, pero hay que hacerlo.

Si te quedas enganchada en una situación que te hace infeliz, debes salir de ahí.
No tiene sentido quedarse atrapada.
No tiene sentido seguir sufriendo.

Pero pasar página es algo que nos cuesta.

Pero si te paras a pensar en eso que te ahoga, o que te hace llorar, seguro que te ha aportado algo.
Algo bueno.
Ese “algo bueno” solo tú puedes saberlo.

Tampoco es que tengas que llamar a esa persona que te hizo daño para darle las gracias, no nos volvamos locas, pero ahora ya sabes qué cosas bonitas tienes gracias a ese momento vivido.

Por ejemplo, cuando dejaste a ese novio que te trataba mal, te aportó algo bueno, te enseñó que tú vales mucho, y que no vas a volver a pasar por eso. Te recordó quién eres y cuánto vales.

Quedarte a vivir en el rencor, solo alimenta malas sensaciones.
Tienes que pasar página.
Dejarlo ir.
Y será la única manera de que ese momento vivido deje de hacerte daño.
Es nuestra obligación cuidar de nosotras mismas.

Soltar eso que te hace daño te libera.
Y deja en ti un espacio para llenarlo de felicidad.

Eso es PASAR PÁGINA.

Yo estoy en el punto de pasar página con varias cosas.

He dejado ir a toda la gente que me ha hecho daño alguna vez.

Cuesta bastante ver eso qué te han dejado positivo, pero por pequeño que sea, si le das las gracias mentalmente y te despides, cierras ese capítulo de tu vida.

Es como deshacerte de un pantalón que ya está estropeado, o que ya no quieres que esté ahí, lo tiras y un pantalón precioso ocupará su lugar.

Pasar página deja paso a lo bonito que tiene reservado la vida para ti.

Atrévete a pasar página.

Nadie se arrepiente de ser valiente

Luis Miguel serie. Netflix.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar