Nunca fuimos nada.


Nunca fuimos nada…


Esta historia no me ha pasado a mi, aunque la contaré en primera persona.
Porque nos ha podido pasar a cualquiera de nosotras.

Recuerdo haberme cruzado una y otra vez con el típico hombre que podría haber sido el hombre de mi vida, pero que nunca hemos estado en el mismo punto al mismo tiempo.

Nunca fuimos nada y siempre pensé que podríamos haber sido todo.

Cuando nos conocimos no sé si alguno de los dos teníamos pareja, y él siempre me ha dicho que recuerda perfectamente ese momento, yo solo lo recuerdo vagamente.
Trabajábamos en la misma empresa y hablamos dos minutos en uno de mis viajes.

Después yo me vine a vivir a Madrid y coincidíamos más, éramos parecidos, nos gustaban las mismas cosas.

Cuando salíamos con la gente del trabajo siempre era con quién más hablaba.

Y aunque yo tuve varias crisis de pareja, ambos teníamos pareja intermitentemente, y aunque conectábamos, obviamente no pasaba nada entre nosotros porque los dos éramos fieles.

Él rompió con su novia, y se notaba que nos atraíamos, pero yo seguía teniendo pareja.

De nuevo nada.

En uno de mis momentos en los que estaba sola, era él el que estaba ocupado.

Recuerdo una vez que íbamos a desayunar juntos y estábamos hablando que era una pena que nunca hubiéramos estado libres al mismo tiempo, le comenté que había estado libre hacía un tiempo, pero que ese tren ya había partido… y me dijo ¿pero cuándo estuvo en la estación?
Los dos sonreímos porque no había manera de encontrar ese momento nuestro.

Siempre supe que sentíamos lo mismo.

Una de esas veces que salíamos de noche, me pidió que le acercara a su casa.
Aunque no siempre fue así, si yo cogía el coche esa noche no bebía.

Pero el capítulo de conducir después de unas copas cuando eres joven, porque crees que a ti no va a pasarte nada, lo dejaremos para otro post.

Esa noche llevé a unas amigas y a él a su casa, y él se encargó de que su parada fuera la última.
Cuando estábamos parados frente a su portal, la madrugada de un sábado frente me besó.
Me plantó el beso y salió tan rápido de mi coche que no pude decir nada.
Nunca volvimos a hablar de ese beso.

Aquel beso se quedó ahí.

Siempre habíamos compartido largas conversaciones, muchas confesiones y durante mucho tiempo fuimos dos personas muy muy cercanas.

Pasó el tiempo y yo iba a casarme y justo antes de mi boda, le felicitaron a él y le dijeron que hacíamos una pareja preciosa.
Los dos sonreímos y dijimos que no éramos pareja.

No sabéis las veces que me han preguntado por mi novio refiriéndose a él.

He de decir que siempre conectamos genial.
Y que recuerdo con cariño tantas y tantas noches en las que nos divertimos por Madrid, tantos jueves.
Y tantos eventos que compartimos juntos.

Recuerdo con especial cariño una noche, yo había pasado por varios momentos muy difíciles, y tocaba evento de la empresa, yo no quería ir, no sabía ni qué ponerme.

Me prestaron un vestido, unos pendientes largos divinos, me puse unas medias preciosas y unos tacones, me hice la valiente y fui.

Solo él notaba cuando quería desaparecer y me invitaba a un cigarro, aunque yo no fumara, porque eso me permitía alejarme.

Hubo un momento de la noche en el que alguien hizo un comentario con el único objetivo de herirme.
Hice un barrido con la mirada cuidadosamente, mientras me dirigía al guardarropa, porque solo quería irme de allí, pero no le encontré.
Así que saqué mi móvil del bolso y le llamé.

Ya se había marchado, pero como Richard Gere en Pretty Woman, dió la vuelta y vino con su coche para rescatarme.
Me llevó a mi casa sacándome de mi desastre y me dijo que cerrara los ojos un momento.
Volvió a besarme, esta vez fue un beso más dulce, más maduro, más tierno, y me dijo que era la mujer más sexy que había conocido.
Nunca olvidaré ese momento.

Después él se casó.

La vida siempre se empeñó en llevarnos por caminos distintos.

Y tú, ¿también sientes que te has cruzado con alguien así?
¿Tu alma gemela?
Y ¿solo sois amigos?

Esta historia podría ser la tuya.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar