
Efecto mariposa.
No sé si habéis visto la película americana de El Efecto Mariposa, yo lo he hecho varias veces, y reconozco que es una película que me hace sentir muy angustiada.

Es la típica película que hace que te plantees si tu vida es como realmente te gustaría que fuera.
Te hace pensar a qué punto de tu vida deberías volver para que tu vida fuese distinta.
En mi caso, ¡Habría tantos momentos!
De esos momentos que son encrucijadas.
De esos que elegiste un camino, pero que si hubieras elegido otro tu vida sería diferente.
El ¿Y si…? al que le damos vueltas todo el tiempo.
¿Y si no me hubiera cruzado con mi primer novio en aquel pasillo del hospital?
¿Y si no me hubiera venido a vivir a otra ciudad?
¿Y si mis padres se hubieran quedado en el país donde emigraron en lugar de volver a su país de origen?
¿Y si cuando casi regresan no hubieran decidido en el último momento quedarse?
¿Y si no me hubiera casado?
¿Y si no me hubiera divorciado?
¿Y si me hubiera divorciado mucho antes?
¿Y si no hubiera conocido al padre de mi hija?
¿Y si no me hubiera quedado con el piso que tengo?
Supongo que en el fondo somos las decisiones que tomamos, sean las que sean.
Por eso creo que deberíamos ser más fieles a lo que queremos vivir.
Quizá por eso cuando mi hija me dice que quiere ser periodista yo la apoyo.
Y cuando me dice que quiere estudiar fuera, nos sentamos y buscamos opciones.
No pienses en cómo sería tu vida si hubieses decidido otra cosa.
Piensa en cómo quieres que sea y trata de acercarte a eso.
Nosotros somos nuestros propios límites.
¿Te atreves a perseguir tus sueños como cuando eras un niño?
Pues adelante.
Deja un comentario